¡Holu pequeños lectores! Hoy me he puesto a escribir un relato no muy extenso. Antes que nada deciros que sé que lo mío no es el amor, pero allá va:
Y
así me dice que va a venir aquí, a pasar unos días conmigo.
Mariposas, sí, eso es lo que sentía. Realmente nunca había sabido
el verdadero significado de “sentir mariposas en el estómago”,
hasta ahora. Una sonrisa se me dibuja en la cara, definitivamente
esto de enamorarme me lleva a la idiotez, una idiotez que me gusta.
Un millón de cosas se me pasan por la cabeza, cosas que podríamos
hacer, unas cosas demasiado cursis hasta para mí.
—¿No
contestas? —me pregunta. Me había olvidado completamente de él.
—Perdón.
—Sabes
que no hace falta que te disculpes de nada conmigo —se mensaje me
hace sonreír, sé que no puede verme, pero no lo puedo evitar, es
como si alguien me estirase de las mejillas hacia arriba, y luego me
pegaran un par de bofetadas, dejándome los pómulos rojizos— Bueno,
voy a cenar algo y a dormir, que mañana tengo que madrugar. Ya
sabes, desgraciadamente no estamos cerca y quiero llegar lo más
temprano posible para aprovechar el día contigo al máximo —definitivamente enamora. Llevamos así unos ocho meses, ocho meses juntos riéndonos, compartiendo conversaciones que duraban como
mínimo todo el día, enseñándonos imágenes y grabando vídeos para
el otro. Es la perfección personificada, pero es mi perfección.
—Está
bien, buenas noches <3 —le deseo.
—Buenas
noches <3 —me contesta.
Aún
no me puedo creer que vaya a venir aquí, y lo más increíble que
venga por mí. Y encima el mismo día en el que cumplimos nueve
meses. Sí, mañana cumplimos nueve meses, desde el veintisiete de
julio. Veintisiete del siete, una fecha que me ha marcado y que
seguramente me va a dejar huella en el corazón por siempre. Miro el
reloj que está en mi mesita de noche, y este marca las once y media.
Creo que yo también me voy a ir a dormir.
Cuando
al fin estoy metida en la cama y arropada, cierro los ojos en un
intento nulo de dormirme. Estoy nerviosa y empiezo a sudar, pero este
sudor no me molesta, al contrario me recuerda más a él, y en que
mañana lo veré por primera vez, podré tocarlo, sentir su olor,
compartir un simple abrazo, creo que voy a ser la persona más feliz
del mundo.
* * *
Abro
los ojos, y mi primer pensamiento es en él, en que lo voy a ver hoy
mismo y un escalofrío me recorre el cuerpo. Me estremezco y sonrío.
Giro la cabeza para ver que hora es, las doce. ¡¿La doce?! Aún
tengo que arreglarme y vestirme, y Jorge -así es como se llama-
estará a punto de llegar. Salgo rápidamente de la cama hacia el
baño de al lado de mi habitación. Me desnudo velozmente y me meto
en la ducha, donde enciendo el agua y no me doy cuenta que le he dado
para el lado frío y el agua sale helada. Suelto un gritito y lo
cierro, mido la temperatura y lo vuelvo abrir ahora más templada.
Acaba el tiempo de el baño, salgo y me seco. Me visto tiritando del
frío que hace. Me coloco frente al espejo y me peino el pelo
deshaciéndome los enredos que tengo, me lo seco, me lo plancho
y me hecho dos gotas de colonia. Poco después de salir del cuarto de
baño se escucha a mi madre hablar por el interfono. <<¡Es
para ti!>> Chilla mi madre para que conteste yo. Me pongo al
aparato y una voz que reconocería en cualquier parte del mundo me
habla, y otra sonrisa más se me dibuja en la cara.
—Voy
a salir —le digo a mamá y cierro la puerta antes de que diga nada.
Corro escaleras abajo mientras me coloco bien el gorro que me he
puesto para que no se me congelen las orejas. Cuando ya lo puedo ver
abro los brazos, y corro hacia a él y nos abrazamos fuertemente. El
calor sube por mi cuerpo junto a la felicidad y la vergüenza. Me
sonrojo y nos separamos, Jorge me mira a la cara y me aparta un
mechón de mi cara, poniéndolo detrás de mi oreja, cosa que me hace
sonrojarme aún más.
—Felices
nueve meses —me dice mirándome a los ojos.
—Felices
nueve meses —le contesto mirándole a los ojos.
Nos
volvemos a abrazar, pero esta vez más fuerte aún, sé que parecía
imposible, pero en realidad las cosas imposibles, si las deseas
mucho, muy probablemente se vuelvan posibles. Solo hay que creer en
ello. Es más, ya me ves a mí, con el chico de mis sueños
superando la distancia haciendo algo que nunca imaginé. Entonces, ¿qué vas a dejar que se interponga en tu camino?
—¿Y
a dónde vamos? —me pregunta con su voz tan... tan.. tan suya. Mis
mejillas se calientan, y creo que me estoy ruborizando de nuevo. Y
otra vez una sonrisa tonta aparece en mi cara. Él se ríe.
—No..
No lo sé —apenas me salen las palabras con lo nerviosa que estoy.
—Pues
si no lo sabes tú que vives aquí vamos bien... —salta sonrojado.
Ya sé donde ir. Sin soltarle de la mano empiezo a caminar llevándolo
hacia un sitio que desconoce. Llegamos al parque más bonito de mi
ciudad, al lugar donde voy cuando estoy triste, cuando quiero leer,
cuando quiero concentrarme, es decir, paso casi todo el tiempo aquí.
El banco que suelo utilizar, uno de color blanco en frente de un lago
donde en primavera los patos nadan. Nos sentamos y pongo la mirada en
el agua, pero noto que Jorge me observa y me giro para escudriñarle.
El chico sonríe y mira hacia unos gorriones que revolotean a nuestro
alrededor. Un silencio inmenso nos separa, pero yo cansada de esto me
levanto y le hago moverse. Le rodeo el cuello con mis brazos y él me
agarra de la cintura. De pronto me sonrojo e inclino levemente la
cabeza hacia la izquierda cerrando los ojos y él me imita.
Lentamente vamos acercándonos hasta que nuestros labios se juntan y
nos quedamos en esta posición unos pocos segundos, nos separamos y
nos miramos fijamente con una sonrisa en la cara y sintiendo esas
mariposas en el estómago inevitables, que me hacen sentir bien, pero
a la vez las odio.
Y
así fue nuestro primer beso, así empieza nuestra historia...
¿Qué os ha parecido? ¿Os ha gustado? ¡Comentad!
Awww escribes genial, me encanta ^^
ResponderEliminar¡Holu!
EliminarJo, muchísimas gracias y me alegro de que te encante*-* Espero poder escribir más relatos de diferentes temas...
¡Un abrazo!
¡Hola!
ResponderEliminarJolín me ha encantado el relato, está muy bien hecho. ¡Te felicito!
¿Has pensado en escribir a lo grande? Quiero decir, no texto salteado, si no un libro con su trama y todo. En caso de hacerlo o de haberlo hecho tienes que pasármelo e.e.e
Buen trabajo. Un beso, Alba.
¡Holu!
EliminarMe alegro muchísimo de que te haya gustado^^ Y a lo otro, sí. He escrito una mini-novela tengo el principio en wattpad, pero le encuentro mucho parecido a The Hunger Games y el final lo hice todo muy rápido para ponerme con otra cosa: http://www.wattpad.com/story/19048791-siete-forzados-la-rosa-y-un-beso Y actualmente estoy escribiendo otra más en serio.
¡Gracias! ¡Un abrazo!
¡Hola!
ResponderEliminar¿Qué decirte? Me he quedado sin palabras. Me ha gustado mucho, demasiado el relato. Tu forma de escribir es tan cercana que hace que el mismo lector se sienta como si fuera la protagonista. Te juro que sentía los mismos nervios que ella conforme leía el relato JAJAJA
En fin, te animo a seguir escribiendo, enserio, lo haces bastante bien.
Besos desde http://dontworryjustread.blogspot.com.es/
¡Holu!
EliminarJo, muchas gracias.Me alegro de que te haya gustado demasiado el relato, en serio me hace muy feliz. La verdad es que nunca me habían dicho que se identificaban tanto con el personaje jo, gracias.
Lo haré JAJAJAJA.
¡Un abrazo!