— ¿Y a él, lo conoces?
—¿Si lo conozco? Él fue mi mejor amigo hace unos años atrás, es más, era mi hermano. A penas nos separábamos para nada. Cada día me recordaba cuánto le importaba, cuánto me quería...
—¿Y qué pasó?
—Simplemente, dejó de juntarse conmigo y decidió irse con otros. Coqueteaba con el tabaco y jugaba con las drogas. Yo le advertí e intenté guiarle por el mejor de los senderos, pero decidió ir por el que aparentaba estar liso. Lo que él no sabía era que ese camino conducía a un acantilado.

Fantástico Toni no queda decir más.
ResponderEliminarEs una situación que muchas personas conocen.
¡Muchas graciaas! Y sí, por desgracia esa situación es bastante dada.
EliminarMe encanta :)
ResponderEliminarOh gracias <33
EliminarMe encanta, Toni.
ResponderEliminarEs maravilloso.
Mil gracias Diandra :3
EliminarGenial, me ha gustado mucho, ha sido fantástico, estoy deseando leer más :)
ResponderEliminarSaludos, nos leemos
¡Dentro de poco subiré más relatos!
EliminarMe encanta todo lo que escribes>.< Me ha encantado sobre todo esa frase final @.@ Es una de las típicas citas que subrayaría para no perder>.<
ResponderEliminarSigue así,
besos ^^
Pues para ti, te regalo la frase... Siempre podrás subrayar la pantalla del ordenador (?)
EliminarAbrazos ^-^