¡Muy buenas pequeños lectores! Como ya sabréis adoro escribir y claro, Jordi y Mario organizaron un concurso conjunto, pero como nadie se apuntó excepto yo, se tuvo que cancelar. ¡Pero no pasa nada! Escribo por gusto, no por recompensas, aunque una de vez en cuando... En fin, os dejo el relato para que podáis decirme qué tal
El móvil me sonó otra vez. Era él, insistiendo en que todo había cambiado, en que ahora todo sí que iría bien. Me miro los brazos y de nuevo, cicatrices. Las cuerdas vocales se me hacen un nudo y el aire no pasa por la garganta, los pulmones notan la falta de aire. Mis ojos se encharcan, pero no rompen a llorar: esta vez no. Todos los recuerdos, buenos y malos, quedan reflejados en mis brazos con cada uno de los cortes. Todas esas noches junto a la botella de vodka, con los brazos ensangrentados...
La respiración se me agita y un escalofrío me recorre el cuerpo al escuchar el sonido de notificación cada vez más constante. Sé que caeré otra vez en la tentación, pero debo aguantar.
Me dirijo al escritorio, donde está la nota de suicidio que tal vez servirá de algo volverla a leer. Las voces de mi cabeza me dicen que lo haga, por otro corte más no pasará nada.
Estoy cansada, eso si que es verdad, pero mi camino tan sólo acaba de empezar.
Me acerco a la ventana con la nota en la mano y la abro. Y otra vez como cada noche, la luna se alza victoriosa, dejando al sol fundirse con el horizonte. Entonces, lanzo el papel, deshaciéndome de los pensamientos, de las voces, de los recuerdos, incluso de él.
¡Espero que o haya gustado!
Wow, que relato duro y profundo :D En serio que me gusto mucho ! Tiene algunas puntuaciones que no me terminan de cerrar, pero la historia es buena ;)
ResponderEliminarBesos !
Pd: me quedo por tu blog, se ve muy bien !
Decir que me gusto...me quedo corta. Por que realmente tenes manos para escribir.. No se por que se me han aguado los ojos :$ Pero bueno, la cuestión es que esta buenísimo. Y como ya sabes, por acá me quedo buscando relatos y más :3
ResponderEliminar¡Besos!^^